Hasta el 3 de noviembre
El reclamo apunta a la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario y la recomposición salarial.
Fachada blanca de un edificio con tres grandes arcos y una escalinata, con banderas azules de la UNCA a los costados.
Continúa el paro universitario hasta el próximo 3 de noviembre.
Los docentes de la Universidad Nacional de Catamarca (UNCA) mantienen un paro total de actividades hasta el 3 de noviembre, en el marco de una semana de protesta definida por las organizaciones sindicales universitarias. La medida responde al reclamo por la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario, la actualización de los salarios y el cumplimiento de las resoluciones judiciales vinculadas con el financiamiento del sector.
Al respecto, Fernando Morales, secretario general del Gremio Docente Universitario (GDU) y congresal de la Conadu Histórica, expresó que las últimas tres jornadas de paro tuvieron un nivel de adhesión prácticamente total en los establecimientos preuniversitarios y una participación similar en el ámbito universitario.
“Esto demuestra el descontento y la disconformidad de los docentes tanto a nivel preuniversitario como universitario, donde venimos reclamando que se aplique la Ley de Financiamiento Universitario como así también que se paguen las resoluciones cautelares, sobre todo en lo que se refiere al artículo 5 y 6, donde se habla claramente de la recomposición salarial y de las becas para nuestros alumnos”, afirmó en diálogo con Radio El Esquiú 95.3.
En esa línea, agregó: “Nosotros habíamos acordado en el Congreso Nacional de Conadu Histórica y también con otras organizaciones del frente sindical universitario a nivel nacional una semana de paro. Del 28 de octubre al 3 de noviembre estamos con este paro total de actividades. Seguramente vamos a estar evaluando un poco más adelante, en nuestro Congreso Nacional Extraordinario que va a tener la Conadu Histórica, y ahí vamos a evaluar y vamos a ver cómo vamos a seguir este plan de lucha para cerrar este cuatrimestre y este año lectivo 2026, que evidentemente es muy complicado y que trae dolores de cabeza no solamente a la comunidad docente universitaria, sino también a los otros sectores donde estamos involucrados”.
Morales también cuestionó la falta de respuestas del Gobierno nacional, pese a que el sector ya recurrió tanto a las herramientas legislativas como a la vía judicial. “Se ha recurrido a una ley, no se le da bola, se ha recurrido a la Justicia, donde nos da la razón a los universitarios, tampoco se le da bola”, expresó.
En ese sentido, criticó la postura del presidente Javier Milei frente a los reclamos educativos y sostuvo que existe una desvalorización del trabajo docente y de las condiciones en las que funcionan las instituciones. También cuestionó las declaraciones presidenciales sobre una docente, al considerar que reducir su situación a un dato estadístico implica desconocer su condición humana.
Durante la entrevista, el referente sindical amplió sus cuestionamientos al deterioro de los ingresos de distintos sectores. Mencionó el bono de $70.000 para jubilados, que permanece congelado desde marzo de 2024, y las becas Progresar, cuyo monto ubicó en $35.000, sin actualización desde hace tres años.
En el caso de los trabajadores universitarios, Morales cuestionó el incremento salarial del 3% que, según indicó, recibirán los docentes.
“No nos alcanza ni para comprar una garrafa de gas”, afirmó.
Para el dirigente, estas situaciones reflejan un abandono de los sectores que dependen de las políticas públicas.
“Hay un abandono del Estado a los sectores más vulnerables de este país. Hay un abandono a la ciencia, a la tecnología, al conocimiento”, manifestó.
Por último, Fernando puso en duda el destino de los recursos que, según el Gobierno nacional, se ahorraron mediante el ajuste del gasto público. “¿Dónde está esa plata? ¿Dónde está invertida?”, preguntó, y cuestionó que no se conozcan líneas estratégicas de desarrollo para la economía argentina.