El riesgo que preocupa
El infectólogo y epidemiólogo diferenció la situación del nuevo sublinaje BA.3.2 de SARS-CoV-2 del escenario que atraviesa el país con la influenza y la tos convulsa. Remarcó que todavía hay tiempo para vacunarse y pidió recuperar las coberturas.
El infectólogo y epidemiólogo Hugo Pizzi llevó tranquilidad frente a la detección en Argentina de los primeros casos del sublinaje BA.3.2 de SARS-CoV-2, pero advirtió que el verdadero problema sanitario actual pasa por la baja vacunación frente a enfermedades respiratorias, especialmente la gripe. La OMS mantiene a BA.3.2 bajo monitoreo y considera que, hasta el momento, no representa un riesgo adicional significativo respecto de otras variantes circulantes.
En Radio El Esquiú 95.3, durante La Mañana de El Esquiú, Pizzi sostuvo que “no hay que asustarse ni tranquilizarse” ante la nueva variante y explicó que, por ahora, “no es para preocuparse”.
Sin embargo, el especialista cambió el foco hacia la influenza A(H3N2) -conocida popularmente como “supergripe”-. Su circulación durante 2026 llevó los registros de gripe a casi 800.000 casos, una cifra récord para el período analizado. “Es para preocuparse”, remarcó Pizzi, quien insistió: “todavía hay tiempo para vacunarse”.
La vacuna antigripal forma parte del Calendario Nacional para grupos prioritarios, entre ellos personas mayores de 65 años, embarazadas, niños de 6 a 24 meses, personal de salud y personas de entre 2 y 64 años con factores de riesgo.
Pizzi también alertó por el descenso de la inmunización contra otras enfermedades, es decir, la baja vacunación. “Lo que nos falta son brazos y criterio”, afirmó, y recordó que la tos convulsa ya provocó 14 muertes de menores de dos años desde el incremento de casos registrado entre 2025 y 2026.
Además, destacó la importancia de mantener protegido a los niños frente al sarampión. La vacuna triple viral protege contra sarampión, rubéola y paperas, y desde 2026 el esquema nacional establece la primera dosis a los 12 meses y la segunda entre los 15 y 18 meses, con excepciones para determinadas cohortes.
“Si perdemos el efecto rebaño, apaguemos las luces y vayamonos”, advirtió Pizzi. Su planteo fue claro: más que una nueva alarma por el Covid-19, el desafío inmediato pasa por recuperar las coberturas de vacunación y evitar que enfermedades prevenibles vuelvan a ganar terreno.