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Rumbo al 2027: la mayoría de las provincias desdoblarían las elecciones

Especulaciones preelecorales

Los gobernadores, enfocados en cuidar sus territorios corriendo los menores riesgos posibles

Con el final del Mundial, la política vuelve a ocupar el protagonismo que, al menos por un rato, cedió a los jugadores de la Selección, y se mete de lleno a diagramar el cronograma para las elecciones 2027. Javier Milei quiere ser reelecto y los gobernadores, cada uno por su lado, arman estrategias para proteger sus distritos.

El resultado será un calendario totalmente disperso que repetirá escenarios que ya se experimentaron en 2023 y 2025, cuando las provincias se despegaron todo lo que pudieron del debate nacional.

Sin definiciones sobre las PASO y el formato de la herramienta electoral, la única certeza es que las elecciones presidenciales serán el domingo 24 de octubre. Todo lo demás, está por verse.

Lejos de Javier Milei

A contramano de los deseos originales de Karina Milei, la mayoría de los gobernadores optará por desdoblar las elecciones. No se trata de un movimiento novedoso. En 2023, con la gestión del Frente de Todos al filo del abismo, 18 de los 22 distritos separaron la disputa por sus ejecutivos de la instancia nacional. Santa Cruz la pegó de una manera particular: eligió autoridades provinciales el día de las PASO a nivel nacional.

El escenario se repitió en 2025, ya con Milei en el poder. De las 15 provincias que fueron a las urnas, 12 desengancharon sus calendarios. Curiosamente, o no tanto, los tres distritos que eligieron votar el mismo día de las nacionales fueron distritos gobernados por el peronismo y sus aliados: Santiago del Estero, La Rioja y Catamarca. Los tres oficialismos se impusieron a la ola violeta que copó el mapa.

Desde comienzos de año, los armadores del Presidente esperaban arribar a una serie de acuerdos que permitiese sumar chances para los candidatos libertarios en las provincias.

La idea ahora es “no interferir” en los deseos reeleccionistas de 18 de los 22 jefes locales que terminarán su mandato en 2027 y concentrarse en la reelección de Milei.

En ese reseteo estratégico, los gobernadores adelantarán las elecciones y buscarán llegar a octubre con la victoria en el bolsillo y sin la necesidad de movilizar a la tropa.

De todos modos, cada caso se analizará de manera particular, avisan en el comando libertario.

El mapa de los gobernadores

Hay algunos mandatarios que tienen casi definido que votarán en octubre. Como en las legislativas del año pasado, Raúl Jalil (Catamarca) y Ricardo Quintela (La Rioja) tienen previsto convocar a elecciones provinciales el 24 de octubre. En principio, ninguno de los dos buscará otro mandato. El resto de los gobernadores del Norte Grande prepara el terreno para votar en el primer semestre, alejándose tanto como sea posible de la discusión nacional. En algunos casos, se trata de provincias en las que La Libertad Avanza cuenta con referentes locales fuertes, que podrían verse empoderados con una campaña que sume al presidente Milei en el trabajo proselitista.

En 2023 y 2025, Salta votó en mayo, aunque ahora Gustavo Sáenz analiza adelantar la contienda al mes de abril. Osvaldo Jaldo (Tucumán) ya planteó sus intenciones de votar en mayo.

En ambos casos, los mandatarios provinciales buscarán sostener su buena relación con la Casa Rosada y potenciar sus gestiones para discutir territorialmente sin que la discusión nacional meta la cola.

En Jujuy, Carlos Sadir también proyecta el calendario electoral con fecha central en mayo o junio, aunque a diferencia de sus pares prefiere fortalecer su perfil opositor y concentrar la campaña provincial poniendo eje en lo hecho por el gobierno provincial.

El mismo margen temporal se analiza en la mesa política del cordobés Martín Llaryora.

En la primera etapa del año también podría votar Misiones, que analiza votar entre mayo y junio como lo hace desde 2019.

Santa Fe tendrá PASO en abril y generales en junio. Como el mandatario cordobés, Hugo Passalacqua y Maximiliano Pullaro buscarán la reelección en sus respectivas provincias.

La Patagonia rebelde

En La Pampa está prácticamente resuelto que se votará en mayo. Se trata de una de las pocas provincias en las que el gobernador, Sergio Ziliotto, no puede ser reelecto, por lo que la resolución de los conflictos en torno a las candidaturas del oficialismo también serán un factor central para a tener en cuenta a la hora de la definición.

La semana pasada, un enigmático Alberto Weretilneck lanzó que falta “por lo menos un año” para las elecciones provinciales. Lo dijo en medio de una serie de análisis que, en la mesa de Juntos Somos Río Negro, sugerían votar en marzo. En Neuquén, Rolando Figueroa conversa respecto de la fecha con su aliado en la capital provincial, Mariano Gaido. Si el mileísmo logra bajar las PASO, las elecciones provinciales serán en agosto. Si eso no sucede, lo más seguro es que algún domingo de septiembre resulte la fecha elegida.

Más al sur, las proyecciones son mucho más opacas. Nacho Torres no suelta prenda en Chubut, aunque estudia la mejor opción para avanzar con su reelección achicando el margen de acción del PJ y de LLA, que vienen de imponerse en las legislativas nacionales del año pasado.

Lo mismo sucedió en Santa Cruz, donde Claudio Vidal ni siquiera logró definir cuál será el sistema que reemplace a la Ley de Lemas que derogó durante su primer año de gobierno. Gustavo Melella no la tiene mucho más fácil en Tierra del Fuego. Con un reforma constitucional trabada en la Justicia, ni siquiera saber si podrá aspirar a una re-re. Con todo, tiene que despegar sus comicios del turno nacional por ley: junio sería el mes elegido.

Que mueva LLA

Con todo, las incógnitas más grandes se posan sobre aquellos distritos en los que los gobernadores sostienen alianzas algún tipo de alianza con el mileísmo. Si nada se rompe en el camino, Alfredo Cornejo en Mendoza, Jorge Macri en la Ciudad de Buenos Aires y Rogelio Frigerio en Entre Ríos podrían sintonizar estrategias con la Casa Rosada, lo que no necesariamente implica sumarse a una elección concurrente. A ese lote podrían agregarse el sanjuanino Marcelo Orrego y el puntano Claudio Poggi.

En ese mismo lote, Leandro Zdero está obligado a desdoblar en Chaco. Cada una de esas gestiones depende de la estrategia nacional del mileísmo y, ahora más que nunca, del nivel de acuerdos a los que pueda arribar Diego Santilli, el empoderado jefe de Gabinete.

Sin diálogo alguno con “El Colo”, Axel Kicillof esperará a que se puntualicen cuestiones centrales como la eliminación o no de las PASO para delimitar el mapa en la provincia de Buenos Aires. Por último, Gildo Insfrán tomará una de las decisiones más trascendentes en la historia de Formosa y definirá si será candidato a una última reelección o bendecirá a un sucesor. La fecha es lo de menos.

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