Casi 10 años después
Los técnicos compartieron el curso de entrenadores en los que el español fue profesor del argentino.
La Copa Mundial de la FIFA 2026™ coronará mañana a Argentina, la vigente campeona del mundo y Sudamérica, o a España, la actual campeona de Europa. A Leo Messi o a Lamine Yamal y Lionel Scaloni o a Luis de la Fuente, dos técnicos unidos desde hace casi una década. De la Fuente fue profesor de Scaloni en la edición de 2017 de los cursos de entrenadores que organiza la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) para exjugadores de élite.
«Era como una escuela: los niños de la parte de delante de la clase y los niños que se sientan en la parte de atrás. Leo estaba en la primera fila. Ahora sería fácil decir que destacaba, pero es cierto que tenía algo un poco diferente. Esa inquietud, esa manera de desafiarte. ‘Esto no lo veo así. Lo debatía todo, discutía», recordó De la Fuente en una entrevista en The Guardian.
De la Fuente era uno de los profesores de la asignatura de táctica. Pablo Orbaiz, exjugador del Athletic Club con más de 300 partidos e internacional con la selección española, todavía guarda las notas de las clases de De la Fuente. «Era un gran profesional, una persona de 10, excepcional: alegre, amable, cercana, divertida y con mucho sentido común», señala.
Ya lo conocía de antes: De la Fuente fue campeón de LaLiga con el Athletic en la década de 1980 y regresó al club en 2005. Fue entrenador del juvenil y del filial y delegado del primer equipo.
«Era uno de los nuestros. Es una persona que el día uno es igual que el día mil independientemente de lo que consiga», reivindica Orbaiz. En la misma línea, Carlos Gurpegui, otra leyenda del Athletic y otro de los futbolistas que hicieron ese curso, destaca que De la Fuente se «desvivía» por el grupo.
Los dos afirman que las clases de De la Fuente eran «una gozada» y «un placer» porque eran «muy abiertas» y favorecía mucho la participación y el debate. «Fue una experiencia muy enriquecedora», señala Orbaiz. «Era como un compañero más. Uno de sus puntos fuertes es la gestión del grupo. La relación que tenía con nosotros como alumnos y que tiene ahora con los futbolistas es especial», apunta Pier Luigi Cherubino, un exjugador con casi 300 partidos en la élite.
De la Fuente ya ejercía como entrenador de la selección española sub17 y en 2015 había ganado el Campeonato de Europa de la categoría con Rodri Hernández, Mikel Merino y Unai Simón en el equipo, en otro 19 de julio histórico. En ese curso del año 2017 también tuvo como alumnos a Andoni Iraola, Fernando Redondo, Javier Saviola o Luis Amaranto Perea.
Orbaiz también explica que Scaloni era una persona «espectacular» y un alumno «muy activo y muy participativo» y que se notaba que no hacía el curso para tener una opción o un camino más, como en otros casos. «Había tres o cuatro jugadores que ya se veía que tenían muy claro que querían ser entrenadores y que tenían un nivel muy alto y Leo era uno de ellos», apunta Gurpegui. En ese momento Scaloni ya trabajaba como ayudante de Jorge Sampaoli en la Albiceleste. Antes ya habían dirigido al Sevilla, otro de los puntos de conexión con De la Fuente: el actual seleccionador español fue jugador del equipo andaluz y luego entrenador del fútbol base.
Orbaiz también elogia al jugador Scaloni: «Vivía mucho los partidos. Era un jugador con un gran desplazamiento del balón, muy intenso y muy poderoso esencialmente y te exigía ir muy fuerte al duelo. Era muy competitivo». Su competitividad también quedó clara en los partidos de fútbol-tenis que organizaban en los tiempos libres, entre los exjugadores del Athletic (Gurpegui, Orbaiz e Iraola) y el Deportivo de la Coruña (Scaloni, Juan Carlos Valerón y Manuel Pablo García). «Tenía el mismo carácter que cuando era futbolista. Se picaba y lo protestaba todo. Siempre estaba gritando fuera, dentro, línea», recordó.
Los dos exjugadores del Athletic confían en que solía ganar el otro equipo. «Leo y Manuel Pablo eran dos jugadores muy top, pero es que jugar con Valerón no debería valer. Es trampa. Esos partidos eran como un derbi. Si perdías te tocaba agachar la cabeza hasta que podías recuperar el cinturón de campeón», dice Orbaiz.
También reivindica la evolución de De la Fuente como entrenador: «En el filial del Athletic era un equipo muy armado y más defensivo que buscaba mucho la segunda jugada, el balón largo y cuando nos reencontramos en ese curso ya se había impregnado un poco del fútbol de España y del modelo del Barcelona, del control de balón. Sus equipos ya eran muy dominadores».
Gurpegui, Orbaiz y Pier comparten la alegría y la ilusión de ver a De la Fuente y Scaloni en la final del Mundial. «Son de esas personas que todo el mundo se alegra cuando les van bien las cosas porque son unos fenómenos. Es una maravilla que sigan siendo personas tan normales a pesar de todo lo que están logrando».












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