IMPUTADO POR ABUSO
A mediados de junio, la fiscal de Instrucción de Primera Nominación, Yésica Miranda, había realizado el pedido.
En marzo del año pasado, el padre de una niña de 13 años descubrió los mensajes de Whatsapp que el músico Lucio Andrés López le escribía a su hija. De esta manera pudo advertir que López habría ultrajado a la chica. Dada la situación radicó la denuncia penal pertinente.

Oportunamente, la fiscal de Instrucción de Primera Nominación, Yésica Miranda, lo imputó por los delitos de «abuso sexual simple agravado» y dos hechos de «abuso sexual con acceso carnal agravado». En la acusación, los padres de una niña de 13 años indicaron que López era profesor de Música de su hija.

A finales de octubre del año pasado, el folclorista imputado fue detenido en su casa en San Antonio, Fray Mamerto Esquiú, por orden de la fiscal Miranda, tras reunir los elementos de pruebas correspondientes. A mediados de junio pasado, la representante del Ministerio Público Fiscal había solicitado ante el juez de Control de Garantías de Primera Nominación, Rodolfo Maidana, que López continuara privado de la libertad. El magistrado hizo lugar al planteo de la fiscal.

Por su parte, el abogado particular Luciano Rojas, quien asiste a López, apeló el fallo. Días pasados en la Cámara de Apelaciones en lo Penal y de Exhortos se llevó a cabo la audiencia de expresión de agravios.

De acuerdo con información a la que pudo acceder El Ancasti, ayer el Tribunal de Alzada dio a conocer el veredicto: no se hizo lugar al planteo de la defensa. Como consecuencia, se confirmó la prisión preventiva para Lucio López.

Abuso de confianza
Estudios afines indican que al menos la mitad de los casos de abusos sexuales en la infancia (ASI) se produce en el hogar; el victimario, es decir quien perpetra el abuso, es alguien conocido por la víctima y, por lo general, no es sólo conocido, sino que tiene algún grado de familiaridad. A veces suele ser el padre, padrastro, abuelo, tío, hermano o primo (en estos casos, se trata de un abuso sexual intrafamiliar); en otras ocasiones puede ser un docente o vecino.

En este caso, de acuerdo con la denuncia efectuada, el vínculo del imputado con la familia de la víctima era lo más cercano a una amistad a partir de la música. El padre de la niña calificó a López como “un manipulador”. “Manipuló a nuestra familia, mayormente a mi hija. Me mintió a mí. Yo se la confié a él. Son cuatro años que viene trabajando conmigo, compartió varios asados en casa», había expresado con dolor el papá.

Días previos a que se conociera la agresión sexual, López fue encontrado en una zona de montaña en Ambato, a donde se había marchado presuntamente al tomar conocimiento de la denuncia contra él.