LOS POLICÍAS IMPUTADOS
Los policías Gustavo Bulacios, Ricardo Barrera, Ricardo Varela, Jorge Montivero, Gustavo Yani Nieva y Ramón Quevedo se abstuvieron de prestar declaración tras escuchar la descripción de los hechos que se les endilgan.

Bulacios está sospechado no solo de haber torturado y provocarle la muerte a Diego Pachao, sino que su accionar está en la lupa además por el irregular arresto de la víctima la mañana del 11 de marzo de 2012.

Bulacios junto a Ricardo Barrera estaban de guardia a bordo del móvil Charly 73 de la Comisaría Séptima cuando un transeúnte les informó que un joven lo había amenazada con un arma blanca. Se trataba de Leonel González, el amigo de Pachao, que años más tarde se quitó la vida.

Según la acusación, González fue aprehendido y quedó a disposición de la justicia, en tanto que Pachao fue arrestado por Bulacios en averiguación de sus actividades y medios de vida, el cual está fundamentado en la ley policial. Para la Fiscalía existió un «abuso» porque «no surgía la necesidad de conocer los antecedentes y medios de vida» de Pachao, quien, según la investigación, les preguntó a los policías por qué arrestaban a González.

«No constituye por sí una justificación razonable», sostuvo el Ministerio Público Fiscal.

Bulacios y Barrera están imputados además por las torturas y señalan los investigadores a un policía «que no fue individualizado aún». Este uniformado habría requisado a Pachao y lo ingresó en los calabozos para llevarlo hasta un «habitáculo de la dependencia policial» en donde le aplicó golpes de puño en las costillas.

Según la investigación, luego los imputados le impusieron «tormentos físicos a Pachao» que fueron descriptos como «golpes de puños» en la frente, en donde el joven de 20 años tenía una herida suturada y cicatrizada. Acto seguido, al regresar de Sanidad Policial, lo tomaron del cabello y lo sacudieron con violencia.

Los policías de la guardia siguiente -Nieva, Varela y Montivero- están imputados por haber omitido revisar el interior de los calabozos y observar el estado de salud de los arrestados.

A Quevedo le cuestionan no haber ingresado al sector de celdas en las dos ocasiones que ese domingo 11 de marzo fue a la comisaría. Quevedo era el superior de turno y para la acusación de la Fiscalía, de haber revisado los calabozos habría presenciado cuando era agredido por Bulacios y Barrera.