Mañana en el juzgado Correccional
El jefe comunal actualmente cumple una condena a 9 años de prisión por abuso sexual.
Actualmente privado de su libertad y cumpliendo una condena firme de 9 años de prisión en el Penal de Miraflores por delitos contra la integridad sexual, el exjefe comunal de Santa Rosa, Ramón Elpidio Guaraz, enfrentará este jueves una nueva instancia en los tribunales catamarqueños.
Fuentes judiciales informaron que en esta oportunidad será juzgado por el presunto delito de abuso de autoridad en calidad de autor (artículos 248 y 45 del Código Penal), acusado de utilizar el poder del Estado municipal para clausurar de forma arbitraria un comercio de Bañado de Ovanta, como represalia directa ante las negativas de su propietaria a sus pretensiones amorosas y sexuales.
La causa llega al debate oral tras un prolongado trámite procesal en el que la denunciante, Shirli Claribel Cordero, expuso el mecanismo de persecución y amedrentamiento que desplegaba el entonces mandatario comunal contra las mujeres del departamento.
De acuerdo con la acusación formal del Ministerio Público Fiscal, el episodio ventilado ocurrió el 6 de mayo de 2021, cuando el exedil, usó del aparato estatal, en su carácter de intendente municipal de Santa Rosa, firmó el Decreto Municipal Nº 23/2021, disponiendo la clausura total y preventiva del bar-hospedaje “San Antonio”, ubicado en Bañado de Ovanta y explotado comercialmente por Cordero.
La requisitoria fiscal sostiene que Guaraz impidió intencionalmente y de antemano que la comerciante abonara los importes adeudados en tasas municipales, bloqueándole los canales administrativos de regularización.
Dicha arbitrariedad fue motivada, según la investigación, por las reiteradas negativas de Cordero ante las pretensiones de índole amorosa e insinuaciones sexuales formuladas por el jefe comunal hacia ella.
Cabe destacar que la arbitrariedad del acto administrativo fue advertida con rapidez por el máximo tribunal provincial. En octubre de 2021, la Corte de Justicia de Catamarca dictaminó de forma unánime dejar sin efecto el decreto de clausura, permitiendo la reapertura del local tras constatar la falta de sustento y legalidad de la medida.
Pese a que la víctima denunció originariamente la trama bajo los agravantes de acoso sexual, extorsión y coacción, el encuadre procesal finalmente fijado por la fiscalía de instrucción elevó la causa bajo la tipificación estricta de abuso de autoridad.
El juicio de este jueves encontrará a Ramón Elpidio Guaraz en una condición procesal muy distinta a la de sus primeros trámites judiciales, ya que el jefe comunal cumple una condena de 9 años de prisión.
Es necesario recordar que, en septiembre de 2024, un tribunal de juicio lo condenó a 9 años de prisión efectiva tras hallarlo culpable de los delitos de abuso sexual con acceso carnal y privación ilegítima de la libertad agravada, cometidos en 2019 contra quien era una menor de edad en ese momento.
Dicha sentencia adquirió firmeza definitiva el 3 de febrero de 2026, luego de que la Sala Penal de la Corte de Justicia catamarqueña rechazara por unanimidad el recurso extraordinario federal interpuesto por la defensa del exfuncionario.
Inmediatamente tras confirmarse la condena, una comitiva policial detuvo a Guaraz en su finca de Santa Rosa y lo trasladó hacia el Servicio Penitenciario Provincial de Miraflores, donde cumple la pena privativa de la libertad.
El proceso que iniciará este jueves buscará determinar la responsabilidad penal del exmandatario en el manejo de los decretos y facultades municipales para hostigar a la damnificada, un caso que marcó el inicio del desmoronamiento de su estructura de poder en el este provincial.
