POLÉMICA EN EL ESTE CATAMARQUEÑO
Una nueva polémica surgió en la localidad santarroseña de Bañado de Ovanta. A raíz de una ordenanza aprobada en el Concejo Deliberante de esa localidad pidiendo que las y los trabajadores de la comuna cuenten con el salario mínimo, vital y móvil, el edil opositor Mario Páez sugirió que a su par Fabián Lezana el intendente Elpidio Guaraz le cortó “el diezmo”.
“Ellos son empleados municipales, a uno se le terminó el diezmo y otro creo que está sintiendo el olfato de cambio y quieren asegurar algo como empleados municipales. Ese es mi punto de vista”, dijo Páez en diálogo con Cae el Telón. Para el edil opositor, sus pares hacían “oídos sordos”. “El concejal Lezana, que lo tenemos acá, hace siete años que hace oídos sordos a todos los pedidos de informe que realicé y recién están queriendo abrir la oreja para aprobar proyectos”.
En este orden de ideas, insistió: “Recién le interesa saber, porque la semana pasada, por primera vez en todos estos años, me aprobó un pedido de informe para conocer cuál es el parque automotor de la Municipalidad de Santa Rosa”. Páez reiteró que “durante todos estos años se negó aprobar un proyecto de esas características” y aseguró que tiene pruebas de que la comuna “les vendió vehículos a los gitanos, que se compraron vehículos usados con cheques del Municipio y están en nombre de otras personas”. “A este concejal eso no le interesaba”, agregó.
En el diálogo radial, se le consultó al edil opositor a qué hacía alusión con la frase “se le terminó el diezmo”. “Estaba del lado de Guaraz, bien contenido”, respondió, sugiriendo con ello que Lezana recibía otros beneficios. “Tengo una denuncia y un pedido de auditoría en el Tribunal de Cuentas donde él y la hermana de Guaraz, Esther Guaraz, cobraban el doble del sueldo que cobraba yo”, deslizó.
Así las cosas, remarcó que la ordenanza aprobada “exige que a la categoría más baja del Municipio pueda tener el mínimo vital y móvil, no le pedimos algo incoherente”.