Kirchnerismo, PRO, UCR y bloques provinciales firmaron un dictamen que propone que el rechazo de una sola cámara alcance para anular decretos presidenciales
En un inusual acuerdo político, el kirchnerismo, el PRO, la UCR y bloques provinciales confluyeron en el Senado para firmar un dictamen que propone modificar el régimen legal de los Decretos de Necesidad y Urgencia (DNU), de la delegación legislativa y de la promulgación parcial de leyes.
La decisión, que representa un fuerte desafío al presidente Javier Milei, fue consensuada en la Comisión de Asuntos Constitucionales, presidida por Alejandra Vigo, y reunió las firmas necesarias el miércoles pasado. Aunque hubo un intento por introducirlo sobre el final de la última sesión, se resolvió que será tratado en el recinto en la próxima reunión.
El punto central de la iniciativa es que, a diferencia del esquema actual que exige el rechazo de ambas cámaras, con el voto negativo de una sola cámara bastará para desactivar un decreto.
El proyecto tiene en la mira casos como el DNU 70/23, impulsado por Milei en diciembre de 2023 bajo la firma del ministro Federico Sturzenegger. Ese decreto fue rechazado en marzo de 2024 por el Senado, pero quedó paralizado en Diputados, lo que permitió su vigencia.
La propuesta también incorpora un plazo de 90 días corridos para que el Congreso apruebe o rechace un DNU, tras lo cual se considerará derogado en caso de no tratarse. De este modo, se busca evitar la parálisis de la Bicameral de Trámite Legislativo, presidida por el diputado Oscar Zago, que no se reúne desde marzo.
Además, plantea que durante el receso parlamentario ambas cámaras puedan analizar decretos, lo que actualmente no es posible. Un ejemplo reciente fue la designación por decreto de Manuel García Mansilla y Ariel Lijo en la Corte Suprema, firmada por Milei a horas del inicio de las sesiones ordinarias.
Durante la discusión, la senadora Juliana Di Tullio sostuvo: “Hay que reglamentar el ‘silencio legislativo’ ante los DNUs. Es lo que tiene que hacer el Congreso para proteger al sistema democrático”.
En la misma línea, el exaliado oficialista Carlos Espínola criticó: “La utilización de los DNUs, tal como está la ley hoy, habilita un uso que va en contra del sistema democrático argentino. Empecemos a debatir leyes que den razonabilidad y equilibrio al sistema democrático”.
Por parte del oficialismo, el senador Juan Carlos Pagotto defendió la herramienta presidencial y buscó dilatar la discusión con la propuesta de una reunión informativa. “No podemos modificar la Constitución, pero sí podemos reglamentar el ejercicio de cada herramienta”, planteó.
El proyecto ya está listo para ser debatido en el recinto y marca un nuevo frente de tensión entre el Congreso y el Poder Ejecutivo, en un contexto donde Milei ha hecho de los decretos una herramienta clave de gestión.
Fuente: Noticias Argentinas











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